sábado, 27 de junio de 2015

La Custodia de los lugares Santos

Para cualquier peregrino a Tierra Santa, la Custodia Franciscana constituye un punto de referencia ineludible: los franciscanos están ligados a los Santos Lugares desde la época de las Cruzadas, ininterrumpidamente hasta hoy. Poseen en propiedad muchos de los lugares donde transcurrió la vida terrena de Jesucristo, otros los comparten con miembros de otras confesiones, garantizando la presencia y el culto católicos. Pero ¿por qué ellos y no otros? 

El actual Custodio de Tierra Santa, padre Pierbattista Pizzaballa, es el autor de un folleto en el que explica la naturaleza de esta misión de la Orden franciscana. Una misión que se remonta al propio Francisco de Asís, quien, como es sabido, peregrinó a la Tierra Santa entre 1219 y 1220, en tiempos de las Cruzadas. En este viaje se produjo su famoso encuentro con el sultán Melek el-Kamel, el enemigo acérrimo de los cristianos.

En realidad, la provincia franciscana de Tierra Santa había nacido dos años antes, y era una muestra del inmenso amor que Francisco sentía por Jesucristo y su enorme deseo de peregrinar a los lugares donde transcurrió su vida terrena. Con este mismo espíritu, después de la muerte de Francisco, la Orden siguió alentando su presencia allí, concibiéndola como una auténtica misión después de la derrota y retirada cristianas.

Cuando los Santos Lugares volvieron a manos musulmanas, mantener la presencia cristiana en ellos se convirtió en una auténtica aventura. Y los franciscanos, apoyados por los diferentes Papas (es de reseñar la Bula de Clemente VI, que sancionó el estatus de la Custodia), permanecieron presentes contra viento y marea desde entonces. Y, muchas veces, solos.

Durante siglos, compraron algunos de los lugares, manteniendo a duras penas los edificios, atendieron a los cristianos locales, bajo el dominio turco, bajo el otomano, en guerras y carestías. Los franciscanos, en casi 700 años, fueron la única cara de la Cristiandad visible en Tierra Santa, cuando todas las demás habían desaparecido. En 1847, la Santa Sede restableció el Patriarcado Latino de Jerusalén.

La provincia franciscana de Tierra Santa es la única en el mundo con un carácter internacional: los franciscanos que pertenecen a ella proceden de todo el mundo, y lo hacen voluntariamente, bien de forma permanente, eligiendo prestar sus servicios allí durante una temporada. Actualmente son unos 300 frailes.

Su presencia es especialmente importante en Jerusalén, donde mantienen una presencia en el Santo Sepulcro junto con los greco-ortodoxos y los armenios, y sobre todo custodian la Basílica de la Agonía (Getsemaní). Los otros dos lugares son Belén (Basílica de la Natividad) y Nazaret, en la Basílica de la Anunciación.

Además, la Custodia lleva a cabo trabajo pastoral en 29 parroquias de toda Tierra Santa, donde atienden a los cristianos locales de rito latino. Mantienen además escuelas cristianas y obras sociales (viviendas, etc.) con las que ayudar a la minoría cristiana, extremamente necesitada a raíz del conflicto palestino.

Otra misión actualísima de los franciscanos es la animación cultural y el diálogo interreligioso. Baste decir que la Orden mantiene una importante actividad de difusión de los hallazgos arqueológicos relacionados con los Santos Lugares. Para los expertos en el mundo bíblico, el Studium Biblicum Franciscanum no necesita cartas de presentación.

Como dice, a modo de conclusión, el Custodio de Tierra Santa, padre Pizzaballa, los franciscanos han sido, durante siglos, un “puente” providencial entre la Iglesia de Oriente y la de Occidente, y una avanzadilla del diálogo interreligioso, así como una fuente de esperanza para los cristianos de Oriente Medio. “En Tierra Santa, los frailes se encuentran en el corazón de la Iglesia y del mundo”. Y es verdad.

sábado, 20 de junio de 2015

Plan de mejora del río Jordán

Vista del río Jordán (Israel)Actualmente, en muchas zonas el río es apenas un arroyo, con un 5% del caudal que tuvo en tiempos, y parte de su cauce está contaminado o estancado.

La causa es la sobre explotación a que ha sido sometido para riego y agua potable, que lo ha hecho serpentear, reducido a su mínima expresión, a lo largo del valle desde el mar de Galilea al mar Muerto. En algunas zonas "se puede caminar con facilidad hasta la otra orilla sin mojarse la cabeza", explica Ben Ari, porque casi toda el agua que alimenta el río es desviada por Siria, Jordania e Israel antes de llegar al sur.

¿Por qué ese panorama puede cambiar? Porque actualmente los israelíes reutilizan ya el 75% de sus aguas residuales, y el año que viene el 85% del agua potable provendrá de plantas desalinizadoras. Cada vez hay más agua disponible y volverán a cubrirse puntos que, a cientos de metros de su caudal actual, son ahora visibles. Por primera vez desde que se fundó en 1948, el Estado de Israel, que ha hecho de la lucha contra la falta de agua un asunto estratégico nacional, tiene exceso del líquido elemento, y podrá permitirse el lujo de dejar de "desangrar" el Jordán.

Según anunció el ministro de Agua y Energía, Uzi Landau, una media de 150 millones de metros cúbicos de agua se trasvasarán al río anualmente: "En diez años eliminaremos nuestra deuda con la naturaleza", explicó.

Se espera que uno de los grandes beneficiados sea el turismo. Cada mes llegan al país 300.000 visitantes, la mitad de ellos cristianos: "Estos peregrinos organizan su viaje a Tierra Santa alrededor del agua. Cuando el río Jordán esté rehabilitado, ellos va influirá directamente en sus itinerarios", declaró a Reuters el ministro de Turismo, Stas Misezhnikov.

Cristianos de todo el mundo siguen acudiendo al Jordán a repetir el ritual del bautismo. Ahora sólo pueden hacerlo en dos sitios destinados a este fin, pues en el resto de lugares, por los desechos y la basura, podría ser insalubre.

El Gobierno prevé gastar decenas de millones de dólares en limpiar el valle del Jordán y desarrollar un punto turístico aún mayor, con campamentos y hostales a lo largo de sus riberas.

Ya se está construyendo una gran planta de tratamiento de residuos el extremo sur del mar de Galilea que, cuando se inaugure en dos años, mejorará la calidad del agua del río.

Otro obstáculo es que en algunas zonas de la ribera del río sur, que se extiende a lo largo de la frontera entre Jordania e Israel, sigue habiendo minas procedentes de las dos guerras libradas entre ambos países. Limpiar esas zonas, además de convertir los antiguos puestos militares en sitios turísticos, es parte del plan.

sábado, 13 de junio de 2015

Se descubre una iglesia bizantina en Abu Gosh, cerca de Jerusalén

Las autoridades arqueológicas de Israel anunciaron este miércoles el descubrimiento de una iglesia bizantina de 1.500 años de antigüedad que atendía a los viajeros que se dirigían a Jerusalén, informaron fuentes oficiales.

El hallazgo fue hecho cerca de la localidad árabe de Abu Gosh durante las excavaciones de ampliación de la autopista 1, que conecta Jerusalén con la ciudad de Tel Aviv, informó la portavocía de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI).

Según los expertos, se trata de una iglesia que formaba parte de un complejo de una estación de carretera para los viajeros que se desplazaban entre Jerusalén y la costa mediterránea

Está situada cerca de una fuente de agua conocida en árabe como Ein Naqa, cerca de la actual localidad de Bet Neqofa, y la iglesia tiene una longitud de 16 metros, una capilla lateral de 6,5 por 3,5 metros con un suelo de mosaico blanco, un baptisterio con forma de árbol de cuatro hojas en su esquina nororiental y paredes que en su tiempo estuvieron decoradas con frescos.

En uno de los cuartos adyacentes al templo cristiano se han encontrado grandes cantidades de azulejos de cerámica y en el lugar han aparecido lámparas de aceite, monedas, vasos de cristal, fragmentos de mármol y conchas de madreperlas.

Annette Nagar, directora de la excavación, señaló que el complejo fue construido al lado de la calzada que llevaba a Jerusalén, probablemente en el periodo romano.

“Esta estación de carretera dejó de ser utilizada a finales del periodo bizantino, si bien la carretera que había construida a su lado fue renovada y continuó usándose hasta los tiempos modernos”, precisó Nagar en la nota.

www.efe.com

sábado, 6 de junio de 2015

Primeros pasos del Saxum Multimedia Center

Ofrecer formación a los guías de Tierra Santa: este es uno de los objetivos que tendrá el Centro Multimedia de Saxum. Y en este contexto se han desarrollado sus primeros pasos, en estrecha colaboración con el Instituto Polis. El pasado 25 de enero, en la sede de Polis en Jerusalén, tuvieron lugar las primeras lecciones para guías turísticos, centradas en las lenguas habladas en la antigua Palestina.

Fue una jornada de estudio enmarcada en el contexto de un curso para guías de tres semanas de duración, organizado por el Instituto Yad Itzhak Ben Zvi, que pidió a Saxum una contribución para profundizar en el contexto cristiano de Tierra Santa, para ofrecer a los guías turísticos israelíes.

Especialistas de Polis y del Biblical Language Center han ofrecido lecciones sobre el contexto lingüístico de la predicación de Jesús y de los primeros cristianos y sobre cómo las lenguas utilizadas en aquel periodo dejaron su huella en los lugares sagrados a través de lápidas, inscripciones, mosaicos, etc.

Los participantes en el curso son todos israelíes de religión hebrea: guías turísticos de larga experiencia, atentos e interesados en mejorar y profundizar cada vez más su conocimiento sobre el cristianismo.

Saxum y Polis, en colaboración con el Instituto Yad Ben Zvi Izhak están ya preparando nuevas sesiones de cursos para guías, sobre el contexto histórico de la vida de Jesús.

“Esto es solo el comienzo —afirma el Director del Instituto Polis, Christophe Rico— en un futuro todo ello se realizará en colaboración con el Saxum Multimedia Center, que dará así una valiosa contribución a la formación de muchos guías aquí en Tierra Santa, de manera que puedan mejorar cada vez más su servicio a favor de los peregrinos.”

sábado, 30 de mayo de 2015

Saxum, en el camino de Emaús

En Saxum los peregrinos se podrán detener y encontrar un lugar acogedor en el que orar y reflexionar, pero desde Saxum los peregrinos podrán también partir a pie, para vivir una etapa especial de su peregrinación. ¿De qué manera? Recorriendo “El camino de Emaús”, un sendero que desciende desde las colinas de Judea de Abu Gosh, donde se encuentra Saxum, hasta Emaús Nicopolis, localidad conocida desde la antigüedad como el lugar en el que Jesús partió el pan con los dos discípulos.

“El camino se ha puesto a punto como un reconstrucción del recorrido que hizo Jesús con los dos discípulos desde Jerusalén a Emaús —explica Henry Gourinard, del Instituto Polis. Ahora el camino comienza desde Abu Gosh, pero el proyecto es proseguirlo hasta Jerusalén.”

El camino de Emaús ha sido estudiado como ocasión de reflexión sobre las Escrituras (especialmente sobre el Mesías y el paralelismo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento) y sobre la propia peregrinación, siguiendo el objetivo general del Saxum Multimedia Center. “Y ofrecerá a los peregrinos —explica Gourinard— la ocasión de un último encuentro con Jesús en el camino de regreso a casa, al final de la peregrinación, precisamente como le sucedió a los dos discípulos…”

En el Saxum Multimedia Center, punto de partida del camino hacia Emaús, los peregrinos recibirán una guía con informaciones sobre el lugar, citas y reflexiones.

“El camino de Emaús” o “Emmaus Trail” es una iniciativa de Saxum Foundation, patrocinada por el Ministerio de Turismo y del Jewish National Fund KKL. Es un sendero excursionista inmerso en la naturaleza, a lo largo de unos 15 kilómetros, y que se puede recorrer en leve descenso sin ninguna dificultad.

sábado, 23 de mayo de 2015

El Santo lugar donde se erige Saxum

No es solo un lugar agradable, con sugerentes panorámicas, inmerso entre las verdes colinas de Judea allí donde se erige Saxum… Es también un lugar de antigua memoria bíblica.

Abu Gosh, la antigua Kiryat Yearim, de la que habla el primer Libro de Samuel (1Sam 7,2) se encuentra a unos 15 kilómetros de Jerusalén, y es el lugar en el que permaneció el Arca de la Alianza durante 20 años antes de que el Rey David la llevase a Jerusalén.

Hoy, como recuerdo de aquel acontecimiento, en lo alto de la colina de Kiryat Yearim se erige la Iglesia de Nuestra Señora del Arca de la Alianza. Construida sobre restos de un edificio bizantino y con una imponente estatua blanca de la Virgen, domina desde lo alto de la colina el pueblo de Abu Gosh y los paisajes de alrededor.

Pero Abu Gosh ha sido también identificado por una tradición de época cruzada como la Emaús evangélica, es decir, la aldea de los dos discípulos que se encontraron con Jesús Resucitado.

La memoria cruzada de Emaús (tradición en todo caso más reciente que la de Emaús Nicópolis, que se remonta a la antigüedad) se consolidó entorno a una iglesia —espléndido ejemplo de arte románico con restos de valiosos y antiquísimos frescos— que hoy tiene por nombre el de abadía de Santa María de la Resurrección.

Abu Gosh – Kiryat Yearim, la ciudad del Arca, la Emaús cruzada…

Con razón podemos decir que Saxum está situada en un lugar santo, que recuerda acontecimientos del Antiguo y del Nuevo Testamento, estrechamente vinculados entre ellos también por un “significado escatológico”, como subraya el profesor Christophe Rico: “En la escena descrita en el Apocalipsis, de hecho, hay un fuerte paralelismo entre el Arca de la Alianza y el gran signo que, justo después, aparece en el cielo: una mujer vestida de sol… la Madre del Mesías”, el Arca de la Nueva Alianza.

lunes, 18 de mayo de 2015

Canonización en Roma de María Bawardi y María Alphonsine

El Papa Francisco ha presidido este domingo 17 de mayo la misa de canonización ante la Basílica de San Pedro de cuatro religiosas. Dos de ellas -Mariam Baouardy y María Alfonsina Danil Ghattas-se consideran las primeras santas canonizadas de Palestina (nativas arabehablantes de Tierra Santa). Las otras dos nuevas santas son la francesa Jeanne Emilie de Villeneuve y la italiana María Cristina de la Inmaculada Brando.

En su homilía, el Papa Francisco recordó que “basamos nuestra fe en el Señor Resucitado en el testimonio de los Apóstoles, que nos llegó por la misión de la Iglesia. Nuestra fe está sólidamente ligada a su testimonio como a una cadena ininterrumpida que se ha ampliado durante los siglos, no sólo por los sucesores de los Apóstoles, sino por generaciones y generaciones de cristianos”.

De la mística María Bawardi y de Sor Maria Alphonsine dijo: “Sor Marie Baouardy ha experimentado de manera eminente, que aunque humilde y analfabeta, sabía cómo dar consejos y explicaciones teológicas con gran claridad, fruto del diálogo continuo con el Espíritu Santo. La docilidad al Espíritu Santo la ha hecho instrumento de encuentro y comunión con el mundo musulmán. Así también Sor María Alphonsine Danil Ghattas ha entendido bien lo que significa irradiar el amor de Dios en el apostolado, convirtiéndose en testigo de mansedumbre y unidad. Ella nos ofrece un claro ejemplo de la importancia de volvernos responsables los unos de los otros, de vivir uno al servicio de los otros”.

El Papa preguntó a los peregrinos italianos, franceses, de Tierra Santa y de otros países:“¿Cómo soy testigo del Cristo resucitado?, es una pregunta que debemos hacernos. ¿Cómo permanezco en él, ¿cómo vivo en su amor?, ¿soy capaz de "sembrar" en la familia, en el trabajo, en mi comunidad, la semilla de esta unidad que él nos dio, haciéndonos participar en la vida trinitaria? Al regresar a casa, llevemos con nosotros la alegría de este encuentro con el Señor resucitado; cultivemos en el corazón el compromiso de permanecer en el amor de Dios, permaneciendo unidos a Él y entre nosotros, y siguiendo los pasos de estas cuatro mujeres, modelos de santidad, que la Iglesia nos invita a imitar.”

El semanario Alfa y Omega ha resumido, y recoge Religión en Libertad el itinerario de las nuevas santas.

Mariam Baouardy (o Bawardi) nació en 1846 en la pequeña aldea de Ibillin, muy cerca de Nazaret. Sus padres eran católicos greco-melquitas, pero cuando ella sólo tenía 3 años se quedó huérfana, y fue recogida por un tío paterno que la trasladó a Egipto, a la emblemática ciudad de Alejandría. 
Desde muy pequeña tuvo una relación especial con Cristo y sintió la vocación religiosa, sin embargo, al cumplir 12 años, su tío quiso casarla con un egipcio. A la vista de un matrimonio forzoso que no deseaba, Mariam apareció el día del compromiso con el pelo cortado como signo de protesta. La familia del pretendiente consideró aquel gesto como lo que era: una ofensa, y montaron en cólera. También lo hizo su tío. Así que Mariam tuvo que huir de casa. 

En su travesía, un musulmán intentó convertirla a la fuerza al islam y ella se negó a renunciar a su fe en Cristo. Prefería morir mártir…, y a punto estuvo de hacerlo: aquel hombre la golpeó salvajemente, la envolvió en una manta y la dejó en un descampado, dándola por muerta. Sin embargo, milagrosamente se salvó y, al despertar, se encontró en una gruta, atendida por una mujer «de aspecto celestial» de la que, tiempo más tarde, aseguró que era la Virgen María. Aquella mujer le reveló que no moriría, sino que se desposaría con Jesús, bajo el cuidado de san José. 

Cuando se repuso, la mujer desapareció y ella viajó a Jerusalén, Beirut y Marsella, donde tras conocer a las Carmelitas Descalzas, ingresó en el Carmelo en 1865, con el nombre de María de Jesús Crucificado. En 1875, fundó el Carmelo Descalzo de Belén, donde murió en 1878. Se le atribuyen, por numerosos testimonios y pruebas, al menos cinco dones místicos: éxtasis, levitación, estigmas, visión de santos y don de poesía siendo iletrada.

Maryam Sultanah Danil, conocida como María Alfonsina, nació en Jerusalén en 1843. Su nombre le llevó a sentir un profundo amor por la Virgen y, en particular, por el Rosario. Por eso, a pesar de la oposición de sus padres se consagró como dominica a los 14 años. 

En 1880, siente la llamada a fundar una nueva Congregación que se dedique a la ayuda de los más sencillos y al rezo del Rosario. Nacen así las Hermanas Dominicas del Rosario, donde va a vivir 42 años al servicio de su comunidad: abrió un taller para dar jóvenes a las jóvenes más pobres de Belén; estuvo en Jaffa cuidando de su director espiritual, enfermo; viajó por Beit Sahur, Salt, Nablus, Zababdeh, y Jerusalén; fundó orfanatos y se dedicó, en todos esos lugares, a enseñar a los niños a leer y escribir, fundar confraternidades para mujeres, enseñar trabajos manuales y oficios, transmitir el Catecismo y difundir el rezo del Rosario. Finalmente murió en Ain Karem en 1927. 

El trabajo de estas religiosas en escuelas, parroquias e instituciones en toda la región les han dado gran fama en toda Tierra Santa, pues, como dijo Benedicto XVI durante su beatificación, en 2009, el ideal de santa María Alfonsina siempre fue «vencer el analfabetismo y elevar las condiciones de la mujer de su tiempo, en la tierra donde Jesús mismo exaltó su dignidad».

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